La Albirroja volvió a Asunción envuelta en la nostalgia de una eliminación dolorosa, pero también cargada del reconocimiento de una nación que nuevamente se sintió mundialista. Después de caer 1-0 ante Francia en los octavos de final del Mundial, los jugadores paraguayos fueron recibidos como héroes por cientos de simpatizantes que se congregaron en el aeropuerto Silvio Pettirossi desde la madrugada del lunes.

La presencia del presidente Santiago Peña en la terminal aérea evidenció la importancia que significó para Paraguay el retorno a una Copa del Mundo después de 16 años de ausencia. Aunque la campaña terminó en la ronda de los 16, el equipo dirigido por Gustavo Alfaro logró captar la atención y el apoyo masivo de los aficionados paraguayos, quienes no dudaron en manifestar su gratitud al plantel por el esfuerzo realizado.

El sentimiento de un país mundialista

Para la población paraguaya, la participación en el Mundial 2026 representa más que un simple torneo internacional. Significa el regreso a la escena mundial después de un prolongado período de ausencia que marcó a varias generaciones de hinchas. La emotiva recepción en el aeropuerto reflejó esa sed de fútbol de élite que caracteriza a la afición albirroja.

Pese a la decepción por la derrota ante los franceses, la multitud que esperó a los jugadores durante las primeras horas de la mañana dejó constancia de que el trabajo realizado fue valorado. Los abrazos, los cánticos y los carteles de apoyo predominaron en la terminal, demostrando que para los paraguayos la experiencia mundialista ha sido de gran relevancia.

Alfaro continúa al frente de la Albirroja

En medio de las demostraciones de afecto, también se confirmó la continuidad de Gustavo Alfaro como técnico de la selección nacional. Esta decisión representa un voto de confianza en el trabajo realizado por el entrenador, quien logró clasificar al equipo y mantenerlo competitivo durante su participación en el torneo.

La gestión de Peña en su rol como máxima autoridad del país también estuvo presente en este acto de reconocimiento ciudadano. Su asistencia al aeropuerto envió un mensaje claro sobre el compromiso de las autoridades con el desarrollo del fútbol paraguayo y la importancia atribuida a la Albirroja en el panorama deportivo nacional.

Paraguay regresa a casa con la lección de haber competido al más alto nivel mundial y con la perspectiva de consolidar un proyecto futbolístico de largo plazo que permita seguir siendo protagonista en futuras citas internacionales.