La celebración del Mundial 2026 en México genera creciente preocupación entre organismos de derechos humanos y organizaciones civiles por el riesgo de explotación infantil que podría intensificarse durante el torneo.
Según reportes de entidades internacionales, México enfrenta una situación crítica respecto a la vulnerabilidad de menores. El país registra el mayor índice de abuso infantil a nivel mundial y documentó hasta el momento 20 mil casos de niños, niñas y adolescentes víctimas de trata de personas.
Factores de riesgo identificados
Expertos señalan que la llegada masiva de turistas durante el Mundial constituye un factor de riesgo significativo. La debilidad institucional para proteger a menores, combinada con la concentración de visitantes internacionales, crea un escenario propicio para potenciales situaciones de explotación.
Las organizaciones civiles advierten que sin medidas preventivas rigurosas, el torneo podría atraer a redes criminales dedicadas a la trata y explotación infantil. La experiencia en Mundiales anteriores demuestra que eventos de esta magnitud pueden intensificar estas problemáticas.
Llamado a la acción
Los organismos internacionales demandan que México fortalezca sus instituciones de protección a la infancia previo al torneo. Se requieren protocolos específicos, capacitación de personal de seguridad y coordinación entre autoridades para identificar y prevenir casos de explotación.
Además, enfatizan la necesidad de que los aficionados y visitantes denuncien cualquier actividad sospechosa relacionada con menores. La cooperación internacional también es considerada fundamental para una efectiva prevención.
Perspectiva mundial
El Mundial 2026 será la primera edición disputada en territorio de tres naciones: México, Estados Unidos y Canadá. La descentralización de sedes amplía los desafíos de seguridad, especialmente en aspectos tan delicados como la protección de la infancia.
Especialistas enfatizan que la responsabilidad recae tanto en las autoridades mexicanas como en la FIFA y las federaciones participantes para garantizar un evento seguro. Para selecciones como La Albirroja, que participará en el torneo, estas medidas resultan relevantes a nivel de responsabilidad social y compromiso con los derechos fundamentales de menores en territorios donde se dispute la competencia.
Las advertencias de los organismos internacionales se suman a la necesidad de que la Copa Mundial 2026 sea recordada no solo por la calidad del fútbol, sino también por el compromiso genuino con la protección de la infancia en las sedes del torneo.