La fase de grupos de la Copa Mundial de la FIFA 2026 cerró con un hito histórico en materia de asistencia. Según informó la FIFA, se registró una concurrencia total de 4.644.549 espectadores distribuidos en todos los encuentros de esta ronda inicial, reflejando un nivel de ocupación del 99,7% en los estadios ubicados en territorio estadounidense.

Estas cifras representan un récord sin precedentes en las fases grupales de Mundiales anteriores, demostrando el enorme interés que generó la competición en el mercado norteamericano. El torneo de 2026 se consolidó así como uno de los eventos futbolísticos más concurridos, superando expectativas organizativas y comerciales.

Los partidos con mayor afluencia de público

En el análisis de los encuentros individuales, se destacaron varias citas de gran magnitud. El enfrentamiento entre Argentina y Perú registró la asistencia más alta de toda la fase de grupos, con 82.026 espectadores presentes en el estadio. Este partido se convirtió en el más visto de la selección argentina durante esta ronda inicial.

Otros encuentros de gran relevancia también congregaron cifras significativas. Brasil vs. Paraguay alcanzó los 80.102 espectadores, situándose entre los partidos de mayor concurrencia del torneo. La presencia de La Albirroja en esta cita reflejó el respaldo de los aficionados hacia la selección paraguaya en territorio estadounidense.

Francia vs. Estados Unidos sumó 81.556 asistentes, posicionándose como uno de los compromisos más concurridos. Estos números demuestran que los partidos con equipos de mayor relevancia global fueron los que mayor interés generaron en las tribunas.

Un Mundial de cifras históricas

La ocupación del 99,7% en los estadios refleja una organización impecable del torneo y una respuesta masiva del público estadounidense. Los organizadores lograron una distribución equitativa de aficionados en los diferentes escenarios, permitiendo que prácticamente todas las sedes operaran a capacidad máxima durante la fase inicial.

Este fenómeno de concurrencia no solo beneficia a las selecciones participantes con un ambiente de apoyo en las tribunas, sino que también proyecta una imagen de consolidación para el fútbol en Estados Unidos como destino de eventos futbolísticos de envergadura mundial. La experiencia de los aficionados en estos estadios contribuye a fortalecer la cultura futbolística en la región.

La combinación de una organización profesional, infraestructura de calidad y el atractivo inherente del torneo mundial generó estas cifras récord que marcarán un precedente en futuras ediciones de la competición FIFA.