En poco más de un año, Estados Unidos, México y Canadá serán los anfitriones del Mundial FIFA 2026. Es un hito histórico para la región, pero también una oportunidad para reflexionar: ¿cuánto ha cambiado el mundo desde la última vez que los estadounidenses organizaron la Copa del Mundo?

Aquella edición de 1994 fue memorables por varias razones. Roberto Baggio falló el penal decisivo en la final ante Brasil, un momento que quedó grabado en la historia. Pero ese torneo también marcó un antes y un después en el formato: fue el último Mundial con 24 selecciones participantes. El próximo torneo en suelo norteamericano será pionero con 48 equipos, una expansión sin precedentes que incluirá a más naciones y abrirá puertas para nuevas historias mundialistas.

Un mundo completamente diferente

En 1994, el planeta vivía los coletazos de la Guerra Fría. La tecnología era analógica, internet apenas nacía, y los teléfonos móviles eran objetos de lujo. Rusia y China estaban lejos de ser las potencias influyentes que son hoy. La globalización recién comenzaba, y la mayoría de países sudamericanos experimentaba transiciones políticas profundas.

Paraguay, como el resto de la región, enfrentaba realidades muy distintas a las actuales. La Albirroja también ha evolucionado: el fútbol nacional tiene nuevas dinámicas, más recursos, y una conexión global sin precedentes que permite que los jugadores paraguayos compitan en las mejores ligas del mundo.

Expansión y cambio de paradigma

El Mundial 2026 no solo tendrá más equipos, sino que rompe esquemas tradicionales. Será el primer torneo con tres sedes en países diferentes, una experiencia única. Para Paraguay y el resto de las selecciones, esta expansión representa nuevas oportunidades: más equipos clasifican, más historias se escriben, y las posibilidades de gloria se multiplican.

En 1994, solo 24 selecciones competían. Hoy, con la expansión a 48, el acceso es más democrático. Esto significa que naciones que históricamente enfrentaban mayores dificultades tendrán mejores posibilidades de participar en la máxima competencia mundial.

Mirando hacia adelante

A menos de dos años de que comience el espectáculo, la anticipación crece. Estados Unidos se prepara para recibir a cientos de millones de aficionados. El comercio, la tecnología, los transportes: todo será radicalmente diferente al de 1994. Las transmisiones serán en 4K, la cobertura será integral en redes sociales, y la experiencia de los aficionados será incomparable.

Para La Albirroja, este es un momento crucial. Paraguay debe aprovechar esta oportunidad histórica de participar en un torneo con nuevas dinámicas, nuevos rivales potenciales, y una plataforma mundial sin igual. Treinta y dos años después de 1994, el mundo ha cambiado, pero el sueño de levantar la Copa sigue siendo el mismo.