Matías Galarza realizó un balance positivo de su participación en el Mundial 2026 con la selección paraguaya. El mediocampista se mostró satisfecho con su rendimiento tras una campaña que lo posicionó como una de las figuras del equipo dirigido por Gustavo Alfaro en la competencia realizada en Estados Unidos.
De rumores a figura del equipo
El volante reconoció haber superado momentos complicados previos al torneo. "No me gusta mucho hablar de lo que se comenta en redes o en los medios cuando uno llega con dudas, pero puedo decir que trabajé mucho para llegar en condiciones al Mundial", expresó Galarza en referencia a los rumores que circulaban sobre su estado físico antes de la competencia.
La trayectoria del mediocampista en el torneo fue notable, logrando consolidarse como uno de los pilares del mediocampo albirrojo. Su desempeño en las diferentes fases del certamen le permitió ganarse la confianza de la hinchada paraguaya y el respeto de sus compañeros.
Una experiencia memorable para Paraguay
Galarza también destacó la experiencia vivida por toda la delegación paraguaya durante el Mundial. "Fue una gran aventura para todos nosotros estar en Estados Unidos representando a nuestro país. Cada partido, cada entrenamiento, cada momento fue especial", comentó el jugador.
El centrocampista enfatizó el orgullo de haber defendido los colores de La Albirroja en una competencia de la magnitud del Mundial FIFA. Su evolución durante el torneo fue evidente, transformándose de un jugador cuestionado a una pieza fundamental en el esquema táctico de Gustavo Alfaro.
Balance personal y colectivo
Más allá de su desempeño individual, Galarza valoró el trabajo conjunto del equipo dirigido por el técnico Alfaro. "El entrenador nos pidió que fuéramos competitivos en cada partido, que nos dejáramos la vida en la cancha, y creo que eso fue lo que hicimos como grupo", reflexionó el mediocampista.
La actitud de Galarza refleja la mentalidad de la Albirroja durante el torneo: superación, compromiso y orgullo nacional. Su desempeño individual contribuyó al crecimiento colectivo de la selección paraguaya en una competencia que dejó lecciones valiosas para el futuro del fútbol nacional.