España se convirtió en campeona del Mundial 2026 tras derrotar a Argentina por 1-0 en una final épica disputada el 19 de julio. El gol decisivo llegó en la prórroga, cuando Ferran Torres anotó en el minuto 106, sellando así el título mundial para la selección ibérica.
El partido fue intenso y disputado desde el primer minuto. Argentina tuvo oportunidades claras durante el desarrollo del encuentro, pero la defensa española se mantuvo firme. Los argentinos sufrieron bajas significativas durante el juego, con Lisandro Martínez expulsado en el minuto 41, lo que complicó aún más su estrategia defensiva.
Una prórroga decisiva
Cuando parecía que el encuentro se definiría en los penales, España encontró el gol en la fase complementaria. La anotación de Ferran Torres en el minuto 106 fue suficiente para darle el título mundial a los españoles, quienes controlaron las acciones finales del partido sin permitir que Argentina igualara.
Argentina mostró toda su rabia futbolística durante el encuentro. Además de la expulsión de Martínez, la selección albiceleste sufrió más sanciones disciplinarias. Leandro Paredes vio la tarjeta roja en el minuto 52, Enzo Fernández fue expulsado dos veces (minutos 82 y 93), y Cristian Romero recibió cartulina roja en el minuto 92. Alexi Mac Allister completó la lista de expulsados en el minuto 111.
Celebraciones en España
Con esta victoria, España se prepara para una celebración histórica en tierras ibéricas. Los jugadores españoles regresan a su país para participar en los actos de festejo tras conseguir el título máximo del fútbol mundial. Los aficionados españoles ya se alistaban para recibir a sus héroes en las principales ciudades del país, con actos de celebración y reconocimiento a una campaña excepcional en el torneo.
La defensa de la corona por parte de España, quien había llegado como uno de los favoritos, se consumó finalmente en una final de intensidad máxima. El equipo dirigido por su técnico demostró carácter y solidez defensiva cuando más importaba, especialmente en la fase de prórroga cuando Argentina se vio reducida numéricamente.
Este título representa el apogeo del fútbol español en la competencia mundialista, consolidándose como una de las potencias dominantes del fútbol internacional en esta era del torneo.