El Gobierno de la Ciudad de México presentó ante el Congreso capitalino un detallado informe sobre los resultados de las acciones ejecutadas en el marco del Mundial de Futbol 2026. Los números son significativos: más de 125 millones de personas siguieron los partidos en plazas públicas y sedes especiales habilitadas para tal fin, consolidando una experiencia sin precedentes para la capital mexicana.
Las autoridades destacaron que además de la masiva asistencia en espacios abiertos, el torneo registró más de dos millones de visitantes que se desplazaron hacia diferentes puntos de la ciudad durante el campeonato. Este flujo de público generó un importante movimiento económico y turístico que trascendió los estadios tradicionales.
Infraestructura y mejoras urbanas
Según el informe presentado, se ejecutaron más de dos mil obras y mejoras en distintos rubros. Entre las intervenciones realizadas se encuentran proyectos en movilidad, seguridad, iluminación pública y servicios urbanos generales. Estas acciones buscaron garantizar que los ciudadanos y visitantes disfrutaran de condiciones óptimas durante los partidos disputados en la capital.
Las mejoras en movilidad incluyeron ampliaciones y optimizaciones en las rutas de transporte público, facilitando el desplazamiento de aficionados hacia los espacios donde se transmitían los encuentros. Simultáneamente, se reforzaron los dispositivos de seguridad en plazas y avenidas para mantener el orden y proteger a la población.
Legado para la ciudad
El balance presentado al Congreso capitalino subraya que las inversiones realizadas no fueron temporales, sino que generaron un legado permanente para la Ciudad de México. La iluminación mejorada en espacios públicos, las obras de infraestructura y los servicios urbanos modernizados permanecerán disponibles para la ciudadanía más allá del torneo.
Esta presentación oficial refleja el esfuerzo coordinado entre diferentes dependencias del Gobierno de la CDMX para convertir el Mundial 2026 en una oportunidad de transformación urbana. Los números presentados demuestran que la capital mexicana logró posicionarse como una sede de clase mundial, capaz de albergar eventos de envergadura internacional con éxito operativo y social.
El informe constituye un cierre de ciclo administrativo respecto a las responsabilidades asumidas en la organización del torneo a nivel capitalino, mostrando cómo los eventos deportivos de gran magnitud pueden catalizar mejoras duraderas en la infraestructura y servicios de una ciudad.