Gianni Infantino cuenta con un respaldo significativo desde Sudamérica. Mientras la Confederación Africana de Fútbol (CAF) expresó su apoyo el viernes, las confederaciones sudamericanas intensificaron en las últimas horas sus muestras de adhesión al presidente de la FIFA.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) presentó un proyecto ambicioso que busca ampliar la participación en el próximo Mundial. El plan contempla que Argentina, Uruguay y Paraguay actúen como anfitriones durante toda la fase de grupos de un torneo expandido a 64 selecciones.
El proyecto de la Conmebol
Según la propuesta presentada a los directivos de la FIFA, la región sudamericana tendría un rol protagonista en la organización del certamen 2030. La inclusión de Paraguay como sede es especialmente relevante para el fútbol nacional, consolidando al país como parte fundamental de los planes mundialistas de la confederación continental.
El esquema contempla que estos tres países distribuyan la carga de partidos durante la primera fase, lo que implica la realización de 18 encuentros en territorio sudamericano. Esta cifra responde a la nueva estructura del torneo, donde aumentará significativamente la cantidad de juegos respecto a ediciones anteriores.
Respaldo continental
El apoyo de la Conmebol a Infantino se suma a las declaraciones favorables emitidas desde otras confederaciones. La CAF ya había expresado su respaldo el viernes, consolidando una coalición de apoyo al mandatario de la FIFA en sus planes de transformación del fútbol mundial.
Este respaldo suramericano es estratégico para Infantino, ya que fortalece su posición frente a los cambios estructurales que propone para el fútbol internacional. La ampliación a 64 equipos representa una modificación radical del formato tradicional del Mundial, y contar con el apoyo de los confederaciones regionales resulta crucial para su implementación.
Implicancias para Paraguay
Para La Albirroja y el fútbol paraguayo, la designación como sede durante la fase de grupos del Mundial 2030 representaría un hito histórico. El país tendría la oportunidad de albergar encuentros internacionales de máxima relevancia, fortaleciendo su infraestructura deportiva y su posicionamiento en el escenario futbolístico global.
La propuesta de la Conmebol refleja la intención de las confederaciones sudamericanas de mantener protagonismo en la organización de torneos de envergadura mundial, consolidando la región como epicentro del fútbol internacional.