Gustavo Alfaro, entrenador de la selección paraguaya, dejó clara la intención táctica de La Albirroja para la Copa del Mundo 2026. El estratega afirmó este jueves que el equipo guaraní aspira a convertirse en "el más molesto" de la competencia, marcando así una línea de trabajo defensiva y competitiva que caracterizará al grupo.
Un Grupo D muy competitivo
El técnico catalogó de "muy parejo" al Grupo D, donde Paraguay comparte zona con Estados Unidos (anfitrión), Turquía y Australia. Esta distribución presenta desafíos importantes para la Albirroja, pero Alfaro ve oportunidades para sorprender y generar dificultades a rivales de mayor jerarquía.El regreso de Paraguay a un Mundial después de 16 años de ausencia genera expectativa en el país. La última participación albirroja fue en Sudáfrica 2010, cuando el equipo alcanzó las semifinales bajo la dirección de Gerardo Martino. Ese torneo dejó un sabor amargo tras la eliminación ante Holanda, pero también demostró la capacidad de competencia internacional de la selección nacional.
Mentalidad ofensiva defensiva
La propuesta de Alfaro de ser "molestos" refleja una estrategia que combina solidez defensiva con presión constante. Este enfoque busca neutralizar a equipos técnicamente superiores y aprovechar las oportunidades en transiciones rápidas. Es un modelo que ha funcionado en torneos donde equipos de menor presupuesto logran sorpresas notables.La Albirroja cuenta con jugadores de experiencia en ligas europeas y sudamericanas, lo que permite competencia real en cada partido. Alfaro ha venido trabajando en la consolidación de un grupo competitivo, mejorando aspectos defensivos y buscando mayor peligrosidad ofensiva.
Expectativas y desafíos
El Grupo D presenta un equilibrio delicado. Estados Unidos, como anfitrión, tendrá ventajas de localía. Turquía y Australia son rivales que han demostrado potencial en competiciones recientes. Para Paraguay, cada punto será valioso en la búsqueda de avanzar a la siguiente ronda.La mentalidad que transmite Alfaro es fundamental para enfrentar esta realidad: no ir a sufrir, sino a competir y generar incomodidad. Este es el espíritu que la afición paraguaya espera ver en el próximo Mundial, demostrando que La Albirroja tiene capacidad para estar en la pelea hasta las últimas consecuencias.