La Federación Francesa de Fútbol (FFF) confirmó este martes el nombramiento de Zinedine Zidane como nuevo seleccionador de Francia para un ciclo de cuatro años. El técnico de 54 años asumirá el cargo tras la salida de Didier Deschamps, quien dirigió a los galos en el Mundial de 2026.
El legendario exjugador francés, quien conquistó la Copa del Mundo como futbolista en 1998 y 2000, regresa al banquillo de la selección con el desafío de liderar el proyecto nacional hacia los próximos objetivos internacionales. Zidane posee una amplia experiencia en la dirección técnica, habiendo ganado tres Ligas de Campeones consecutivas con el Real Madrid entre 2016 y 2018.
El retorno de una leyenda
Zidane representa uno de los nombres más emblemáticos del fútbol francés moderno. Su llegada al banquillo genera expectativas en un equipo que buscará recuperarse tras los resultados obtenidos en el torneo mundial de 2026. La FFF confía en que su experiencia internacional y su conocimiento profundo del fútbol de élite serán determinantes para renovar el ciclo de la selección.
El técnico deberá armar un proyecto competitivo a partir de los jugadores disponibles y trabajar en la continuidad de algunos talentos jóvenes franceses que buscan consolidarse en el fútbol internacional. Su primera tarea será evaluar el plantel y definir el estilo de juego que caracterizará a Francia en los próximos compromisos.
Desafíos inmediatos
El calendario internacional presenta varios compromisos relevantes que permitirán a Zidane conocer mejor a sus jugadores y ajustar el equipo antes de los próximos torneos clasificatorios. El técnico contará con la infraestructura y el apoyo de una de las federaciones más profesionales de Europa para desarrollar su trabajo.
La designación de Zidane cierra un ciclo en el fútbol francés tras casi dos décadas de continuidad en la dirección técnica. La FFF apuesta por la experiencia y el prestigio del exentrenador del Real Madrid para mantener a Francia entre las potencias mundiales del fútbol.
Este anuncio resuena en todo el continente europeo y genera expectativas sobre cómo evolucionará la selección francesa bajo esta nueva conducción. Para Paraguay y La Albirroja, el cambio en Francia representa un rival potencial en futuros compromisos internacionales, por lo que seguiremos de cerca el desempeño de los galos en el nuevo ciclo.