Con la ilusión del Mundial 2026 cada vez más cerca, un análisis laboral sudamericano ha generado tendencia al clasificar a los trabajadores según arquetipos futbolísticos. La iniciativa, que se viraliza en redes y espacios corporativos, busca identificar qué rol jugarían los empleados si sus empresas fueran equipos de fútbol.

Los cuatro arquetipos laborales

El estudio divide a los trabajadores en cuatro categorías principales: arqueros, defensores, mediocampistas y delanteros. Cada posición refleja un tipo de comportamiento y responsabilidad diferente dentro de las organizaciones.

Los arqueros son aquellos empleados que actúan como guardianes de la información y los procesos críticos. Los defensores protegen la estabilidad y los principios de la empresa, manteniendo orden y seguridad. Los mediocampistas funcionan como conectores, distribuyen tareas y generan comunicación entre departamentos. Finalmente, los delanteros son los que buscan resultados, impulsan el crecimiento y se llevan los reconocimientos.

Revelaciones sorprendentes

Los datos muestran que aproximadamente el 50% de los trabajadores en la región se identifica con posiciones defensivas (arqueros y defensores combinados), lo que sugiere una mentalidad más conservadora y de protección del status quo en el ambiente corporativo sudamericano.

Por otro lado, solo una minoría se visualiza en posiciones ofensivas y dinámicas. Esta distribución refleja cómo las empresas tradicionales aún mantienen estructuras jerárquicas donde la mayoría ejecuta tareas de contención y control.

Utilidad empresarial

Más allá del entretenimiento, el análisis tiene aplicaciones prácticas. Las empresas lo utilizan para entender dinámicas de equipo, identificar líderes naturales y redistribuir funciones según aptitudes. En el contexto del Mundial 2026, cuando la pasión futbolística estará en su punto máximo, estas herramientas se vuelven especialmente efectivas para mantener motivada la plantilla laboral.

El fenómeno ha cruzado fronteras regionales y empresas medianas y grandes en Paraguay, Argentina, Perú y otros países ya lo implementan en sus procesos de recursos humanos y team building.

Este tipo de iniciativas demuestra cómo el fútbol trasciende el terreno de juego y se convierte en lenguaje universal para entender comportamientos humanos, incluso en espacios corporativos alejados de la cancha. Con el Mundial a la vista, estas analogías seguirán ganando relevancia en la región.