A medida que se aproxima la Copa Mundial de la FIFA 2026, los reflectores no solo se centran en los avances de infraestructura en estadios de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Un aspecto que genera preocupación internacional es la situación de seguridad en el país anfitrión.
Según información compilada por el Banco Mundial y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), México ocuparía el tercer lugar entre las naciones sedes de Mundiales desde el año 2000, considerando los niveles de homicidios. Solo Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 registraron tasas superiores en sus respectivas épocas de organización.
Contexto de seguridad
Los datos reflejan una realidad compleja en territorio mexicano, donde la violencia relacionada con el crimen organizado mantiene niveles preocupantes en varias regiones. Sin embargo, las autoridades mexicanas y la FIFA han implementado protocolos específicos para garantizar la seguridad de jugadores, aficionados y autoridades durante el certamen.
Las tres sedes del torneo —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— contarán con dispositivos especiales de seguridad, coordinación entre fuerzas federales, estatales y locales, así como protección reforzada en estadios y zonas de afluencia de público.
Preparativos mundialistas
A pesar de estas preocupaciones, México continúa avanzando en la preparación de infraestructuras. Los estadios ya están en etapa final de adecuaciones, se trabaja en conectividad, servicios básicos y accesos para recibir a miles de aficionados de todo el mundo, incluyendo a la delegación paraguaya y los hinchas de La Albirroja.
El torneo de 2026 será histórico al contar con tres naciones anfitrionas: México, Estados Unidos y Canadá. Esta será la primera Copa Mundial con formato de 48 selecciones, lo que incrementa la cantidad de partidos y afluencia de público.
Perspectiva regional
Para Paraguay, que busca clasificarse a este mundial después de las eliminatorias, estas consideraciones sobre seguridad son relevantes tanto para el envío de su delegación como para los aficionados que planean asistir. La Albirroja tendrá la responsabilidad de competir en este escenario mientras las autoridades resguarden la integridad del evento.
Los expertos en seguridad internacional mantienen un monitoreo constante de la situación, trabajando con las instituciones mexicanas para asegurar que el Mundial 2026 transcurra sin incidentes que afecten el desarrollo del torneo más importante del fútbol mundial.