El operativo de seguridad del Mundial FIFA 2026 en Estados Unidos ha resultado en la incautación de más de 600 drones en las cercanías de estadios y espacios destinados a los aficionados desde que comenzó el torneo el 11 de junio pasado. La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) confirmó estos números el lunes 6 de julio.
Las restricciones aéreas implementadas en las 11 ciudades anfitrionas del torneo han derivado ya en imputaciones penales contra los infractores. Los operativos conjuntos, que involucran a múltiples agencias de seguridad federal, utilizan tecnología avanzada de intercepción para blindar completamente los estadios y las zonas de concentración de aficionados.
Sanciones severas para los infractores
Las autoridades estadounidenses han establecido multas que alcanzan los 100.000 dólares para quienes intenten volar drones sin autorización en las áreas restringidas alrededor de los estadios del Mundial. Esta medida forma parte de un protocolo de seguridad integral que busca prevenir cualquier incidente durante el desarrollo del campeonato.
El FBI se encuentra coordinando estrechamente con la TSA y otras agencias de seguridad para detectar y neutralizar cualquier amenaza potencial relacionada con dispositivos aéreos no tripulados. Los infractores enfrentan no solo sanciones económicas, sino también posibles cargos penales que pueden resultar en penas de cárcel.
Protocolo de seguridad integral
El operativo incluye la colocación de equipos de intercepción de drones alrededor de cada estadio, con personal especializado en vigilancia aérea disponible las 24 horas del día. La tecnología utilizada permite detectar y neutralizar dispositivos desde grandes distancias, antes de que representen riesgo alguno para las instalaciones o los asistentes.
Desde el 11 de junio hasta la confirmación de cifras el 6 de julio, el número de incautaciones ha crecido de manera sostenida, lo que refleja la necesidad constante de vigilancia. Cada uno de los drones capturados es registrado y documentado, con investigaciones posteriores para identificar a los responsables.
Las once sedes del Mundial en Estados Unidos cuentan con perímetros de seguridad claramente delimitados, donde está prohibido el vuelo de cualquier dispositivo aéreo sin autorización previa. Esta medida se aplica sin excepción a lo largo de todo el torneo, independientemente del partido que se dispute o la cantidad de espectadores presentes.
La campaña de prevención y educación también forma parte de la estrategia, informando al público sobre las restricciones vigentes y las consecuencias legales de su incumplimiento.