Más allá de las emociones que genera el fútbol en la cancha, existe un universo paralelo que mueve cifras millonarias cada cuatro años: el mercado de los cromos del Mundial. La tradición de coleccionar pegatinas y completar álbumes oficiales sigue siendo una pasión que atraviesa generaciones en todo el mundo, y Paraguay no es la excepción.
Para el próximo Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, la empresa italiana Panini estima alcanzar un movimiento económico de aproximadamente 1.400 millones de dólares globalmente. Esta cifra representa el negocio más importante relacionado con los álbumes de figuritas desde que comenzó esta tradición hace décadas.
Un mercado que crece año a año
Los números demuestran que los cromos del Mundial van mucho más allá de ser un simple entretenimiento. Se trata de un fenómeno comercial que involucra millones de sobres vendidos, intercambios entre coleccionistas, plataformas digitales y un ecosistema completo de negocios secundarios. En Paraguay, donde la pasión por La Albirroja se vive intensamente, la colección de cromos mundialistas ha sido históricamente una actividad central en las comunidades, especialmente entre jóvenes y familias.
El lanzamiento de cada álbum oficial genera expectativa, campañas de marketing masivas y acuerdos comerciales con distribuidoras locales. Las tiendas de todo el país se preparan meses antes para recibir los primeros lotes de sobres, sabiendo que la demanda será considerable.
Panini en el ojo de la tormenta legal
Sin embargo, el dominio de Panini en este mercado está siendo cuestionado. La empresa enfrenta actualmente un conflicto judicial significativo que podría modificar radicalmente el panorama de los álbumes mundialistas. Se especula que, a partir de 2034, Panini podría perder la licencia oficial para producir los cromos del próximo Mundial, abriendo la puerta a competidores y nuevas empresas.
Este litigio representa una incertidumbre importante para la industria global de los cromos. Mientras Panini registra cifras récord de proyección para 2026, simultáneamente lucha por asegurar su continuidad en el negocio a largo plazo.
Para los aficionados de La Albirroja y coleccionistas paraguayos, este escenario genera interés porque determina cómo seguirá siendo la experiencia de coleccionar figuritas en futuros Mundiales. El próximo torneo 2026 podría ser fundamental tanto para Panini como para redefinir el mercado global de cromos del fútbol.