Las fiscalías generales de Nueva York y Nueva Jersey iniciaron una investigación formal contra la FIFA por sus políticas de venta de entradas para la Copa del Mundo 2026, que se disputará a partir del 11 de junio en territorio estadounidense.
El anuncio llegó después de que múltiples denuncias de consumidores alertaran sobre los elevados costos de los tickets para presenciar los partidos del torneo que también se jugará en Canadá y México. Las autoridades locales expresaron su preocupación por posibles prácticas comerciales injustas que podrían afectar a los aficionados estadounidenses.
Preocupación por acceso equitativo
Según los comunicados oficiales, los fiscales generales consideran que la estructura de precios de la FIFA podría limitar el acceso equitativo a los partidos para ciudadanos de clase media y trabajadora. Los tickets iniciales para algunos encuentros superaron cifras que generaron reclamos públicos y consultas a las autoridades regulatorias.
La investigación también busca evaluar si existen prácticas monopolísticas en la distribución de entradas y si se cumplen adecuadamente las normativas de protección al consumidor establecidas en Nueva York y Nueva Jersey.
Impacto en aficionados del mundo
Este escrutinio norteamericano podría tener repercusiones globales. Aunque aún no hay confirmación oficial sobre cómo afectará a futbolistas de otras confederaciones, incluida la CONMEBOL, los analistas sugieren que cualquier hallazgo podría obligar a la FIFA a ajustar sus políticas de comercialización.
Para los aficionados paraguayos que planeen viajar a Estados Unidos para alentar a La Albirroja en el Mundial 2026, esta investigación podría significar cambios en la disponibilidad y los precios finales de los tickets. Paraguay se clasificó matemáticamente para el torneo y buscará tener una buena campaña en la fase de grupos.
Próximos pasos
Las autoridades estadounidenses no especificaron un cronograma para la investigación, pero indicaron que trabajarán en coordinación con la FIFA para obtener documentación y registros sobre sus operaciones de venta de entradas. Los consumidores que sientan que fueron afectados por prácticas injustas pueden presentar denuncias ante las fiscalías correspondientes.
La FIFA, por su parte, no ha emitido comentarios oficiales sobre la pesquisa, aunque históricamente ha argumentado que sus políticas de precios responden a criterios de demanda, categoría de asiento y ubicación del estadio.