El exentrenador de la selección masculina de Corea del Sur, Hong Myung-bo, y el expresidente de la Asociación de Fútbol de Corea (KFA), Chung Mong-gyu, comparecieron este jueves ante la Asamblea Nacional surcoreana para responder sobre la fallida campaña mundialista.

Ambos dirigentes fueron sometidos a un intenso interrogatorio en el que expresaron públicamente sus disculpas por el desempeño de la selección coreana en el torneo mundial. Sin embargo, negaron categóricamente las acusaciones de favoritismo y falta de transparencia que se les imputaban respecto a sus gestiones.

Renuncia y responsabilidades

Hong Myung-bo renunció a su cargo como técnico de la selección a finales de junio, en el contexto de la eliminación de Corea del Sur en la competencia internacional. Su salida del puesto se produjo luego de que el equipo no logró avanzar en el torneo de acuerdo a las expectativas que existían en el fútbol coreano.

La comparecencia parlamentaria se enmarca en una investigación más amplia sobre la gestión administrativa y técnica que llevó a cabo la KFA durante el período previo y durante el Mundial 2026. Los legisladores surcoreanos buscaban esclarecer las decisiones tomadas respecto a la conformación del plantel y la estrategia deportiva implementada.

Defensa de gestiones

Pese a ofrecer sus disculpas, tanto Hong Myung-bo como Chung Mong-gyu rechazaron de manera enfática las imputaciones sobre trato preferencial hacia ciertos jugadores o funcionarios. Argumentaron que sus decisiones se basaron en criterios técnicos y administrativos legitimados, aunque reconocieron que los resultados no fueron los esperados.

La situación en Corea del Sur refleja la presión política y social que enfrentan los máximos responsables del fútbol cuando la selección no cumple con los objetivos trazados en competencias internacionales de envergadura como el Mundial FIFA.

Este tipo de accountability ante organismos legislativos es habitual en países asiáticos como Corea del Sur, donde el fútbol mantiene una relevancia política y mediática significativa. Las autoridades deportivas deben justificar públicamente sus decisiones y gestiones ante el escrutinio de parlamentarios y la opinión pública.

La comparecencia de ambos dirigentes marca un hito en el proceso de revisión de lo ocurrido durante el Mundial 2026 para Corea del Sur, mientras la KFA continúa con la reestructuración de su proyecto deportivo de cara a futuras competiciones internacionales.