Para el Mundial 2026, la FIFA implementó una modificación importante en los criterios de desempate de la fase de grupos, un sistema que ya fue testado en el Mundial de Clubes 2025. El cambio más significativo radica en la reordenación de las prioridades: ahora los enfrentamientos directos entre equipos tienen mayor peso que la histórica diferencia de goles.
Este ajuste en las reglas podría generar escenarios inéditos en los que varios grupos se definan mucho antes de lo esperado, incluso en la segunda jornada de la fase inicial.
¿Cuál es el nuevo orden de desempate?
Cuando dos o más equipos finalizan con la misma cantidad de puntos, la FIFA ahora aplica los siguientes criterios en este orden de prioridad:
- Diferencia de goles en enfrentamientos directos
- Goles a favor en enfrentamientos directos
- Diferencia de goles general en todos los partidos del grupo
- Goles anotados en el total de encuentros
- Diferencia de puntos de fair play (tarjetas)
- Ranking histórico de la FIFA
La modificación principal respecto a torneos anteriores es que antes de considerar la diferencia de goles global, se privilegian primero los resultados entre los equipos igualados. Esta estrategia busca darle más relevancia a los partidos directos y reducir las ventajas que podrían obtener equipos que jueguen contra rivales más débiles.
¿Por qué algunos grupos podrían cerrarse en dos fechas?
Con esta estructura, es posible que después de la segunda jornada ya haya equipos matemáticamente clasificados. Por ejemplo, si un equipo gana sus dos primeros partidos, acumularía 6 puntos, lo que prácticamente lo coloca entre los dos primeros, especialmente considerando que los grupos tendrán cuatro integrantes en 2026.
Esta dinámica modifica estrategias habituales. Los técnicos deberán considerar con más cuidado los resultados directos ante rivales del mismo grupo, ya que un triunfo o derrota podría ser decisivo no solo por los puntos, sino por los goles en ese enfrentamiento específico.
Implicaciones para los equipos
El cambio beneficia a selecciones que pueden ganar sus partidos iniciales, reduciendo incertidumbres hacia el final de la fase grupal. También premia a equipos ofensivos que generan buenas diferencias de goles en sus enfrentamientos directos.
Para La Albirroja y otras delegaciones, es fundamental analizar cuidadosamente los rivales en la primera y segunda fecha, ya que un buen desempeño inicial podría definir prácticamente la clasificación mucho antes de la tercera jornada. La intensidad competitiva desde el primer partido será más crítica que nunca en este Mundial.