El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, no dudó en colmar de elogios a Luis de la Fuente después de que España se consagrara campeona mundial en la edición 2026, tras vencer a Argentina con un marcador de 1-0 en la final de este domingo 19 de julio.

Louzán manifestó su respaldo incondicional al entrenador español, asegurando que continuará al frente de la selección ibérica el tiempo que desee. Las palabras del directivo reflejan el reconocimiento por el trabajo realizado por De la Fuente, quien llevó a España a conquistar su segundo título mundial en la historia de la competición.

Respaldo total para De la Fuente

El titular de la RFEF no escatimó en expresiones de satisfacción y orgullo respecto al desempeño de la selección española durante todo el torneo mundialista. Según Louzán, De la Fuente ha demostrado ser el técnico indicado para proyectar a España hacia nuevos horizontes competitivos, consolidando así la dinastía ganadora que ya posicionaba a la Roja como una potencia del fútbol mundial.

La victoria ante Argentina en la final representa un hito trascendental para la federación española, confirmando que las decisiones técnicas y directivas tomadas en los últimos años han sido las acertadas. Este triunfo coloca a España entre las selecciones más exitosas de la historia de los Mundiales FIFA.

Un logro histórico en el panorama mundial

La consagración de España en el Mundial 2026 genera repercusiones en todo el mundo del fútbol internacional. Para el fútbol paraguayo y La Albirroja, este resultado en la competencia mundial representa un referente más del nivel competitivo que requiere alcanzarse en las siguientes ediciones del torneo.

El desempeño de la selección española, bajo la dirección técnica de Luis de la Fuente, demuestra la importancia de mantener coherencia en los procesos deportivos y confiar en los entrenadores que conducen los proyectos nacionales hacia objetivos ambiciosos.

Louzán enfatizó que la continuidad de De la Fuente en el cargo obedece a su capacidad demostrada para desenvolverse con éxito en los escenarios más exigentes del fútbol competitivo, dejando clara la intención de la RFEF de mantener la estabilidad en la dirección técnica de la campeona mundial 2026.