Bosnia Herzegovina se convirtió en la primera selección en hacer pública su lista definitiva de convocados para la Copa del Mundo 2026. El combinado balcánico, dirigido por el técnico Sergej Barbarez, presentó un plantel liderado por el experimentado delantero Edin Dzeko, quien a los 40 años sigue siendo pieza clave del ataque bosnio.
Dzeko, legendario goleador del fútbol europeo, llega al torneo en plena actividad competitiva tras su reciente ascenso con el Schalke 04. Su presencia en el equipo refuerza las aspiraciones de Bosnia Herzegovina en una competición mundial.
Grupo B: un desafío europeo y norteamericano
Bosnia Herzegovina integrará el Grupo B del Mundial 2026, donde compartirá zona con tres rivales de peso: Canadá, Catar y Suiza. Esta configuración presenta un cuadro competitivo donde los balcánicos buscarán superar una fase de grupos compleja.
El equipo de Barbarez deberá enfrentar a la campeona defensora Canadá, al anfitrión Catar y a la fuerte selección suiza, que también cuenta con un potencial considerable a nivel internacional. La experiencia del cuerpo técnico será fundamental para navegar este difícil grupo.
Plantel con experiencia europea
La convocatoria de Bosnia Herzegovina mantiene el equilibrio entre veteranía y potencial. Más allá de Edin Dzeko como figura principal, el combinado cuenta con jugadores que militan en ligas europeas de primer nivel, lo que garantiza un nivel competitivo respetable.
La selección balcánica llega al torneo con el objetivo de lograr un desempeño destacado en la fase de grupos y proyectarse hacia instancias decisivas. La publicación anticipada de la lista final demuestra la preparación y organización del equipo bosnio de cara a los compromisos mundialistas.
Sergej Barbarez tendrá la responsabilidad de conducir a Bosnia Herzegovina en una competición de élite, buscando que su equipo compita al máximo nivel contra selecciones de gran trayectoria como Suiza y Canadá, además del anfitrión Catar.
Con Edin Dzeko como abanderado y con un plantel experimentado, Bosnia Herzegovina pretende dejar su marca en el Mundial 2026 y demostrar que el fútbol balcánico sigue siendo una potencia respetable en el escenario internacional.