La selección de Colombia atraviesa un momento turbulento tras su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026 celebrada en Estados Unidos, México y Canadá. Mientras que la mayoría de los futbolistas regresaron al país en la madrugada del jueves 9 de julio, después de ser eliminados en octavos de final por la selección de Suiza, uno de los protagonistas de la campaña continúa alejado de su tierra por razones de seguridad.
Jáminton Campaz, atacante del equipo argentino Rosario Central, se ha visto obligado a permanecer fuera de Colombia debido a amenazas recibidas de grupos criminales. Según reportes, estas intimidaciones le impidieron viajar al país tras la conclusión del torneo mundial.
El momento que marcó su destino en el Mundial
El delantero colombiano tuvo una actuación destacada durante la competencia, pero quedará recordado por una acción fallida en momentos críticos. En el minuto 114 del encuentro de octavos de final contra Suiza, Campaz desperdició una ocasión que pudo cambiar el rumbo del partido y darle la clasificación a los cuartos de final a la Tricolor.
Esta falla en una oportunidad decisiva terminó siendo simbólica del desempeño general de Colombia en el torneo, que finalmente concluyó con su eliminación temprana.
Regreso parcial del plantel
Mientras la delegación mayoritaria regresó a territorio colombiano en horas de la madrugada, el caso de Campaz representa una situación excepcional que refleja los desafíos de seguridad que enfrentan algunos futbolistas profesionales del fútbol sudamericano.
Las amenazas criminales contra el delantero han trascendido el ámbito deportivo, exponiendo la compleja realidad que viven algunos atletas que representan a sus selecciones en competiciones internacionales.
Esta situación ha generado preocupación en la dirigencia de la federación colombiana, que se ve en la necesidad de implementar medidas de protección adicionales para garantizar la seguridad de sus futbolistas cuando transitan por el territorio nacional.
Campaz continúa en el exterior, en la ciudad de Rosario, donde juega para el club Central. Su regreso a Colombia permanece en suspenso mientras persisten las amenazas que lo mantienen alejado del país tras su participación en el Mundial 2026.